La Mazda CX-3, perteneciente a la clase de vehículos tipo crossover compactos, es una camioneta precisa para andar por rutas tanto asfaltadas como rurales.

Una apariencia elegante, un interior sofisticado y una dinámica de conducción sensitiva la hacen una opción deseable.

Su diseño es realmente original y cuenta con detalles tan curiosos como un pilar trasero flotante, rematado en tono negro para servir de prolongación entre la línea lateral acristalada y la luneta posterior.

El arranque de 350 litros de la CX-3 es aproximadamente el promedio para esta clase de automóvil.

Además, los asientos traseros se dividen y reclinan para convertirse en una superficie plana ideal para transportar objetos grandes que no entren en cualquier maletera.

El frente se siente más espacioso, los compartimientos de la puerta son pequeños y su guantera tiene una gran capacidad de almacenamiento.

Líneas simples que expresan energía y vitalidad

Una de las características principales de la Mazda CX-3 es su longitud: más ancho y más alto, lo que le da amplitud de espacio para pasajeros y equipaje.

El andar de la CX-3 es muy similar a la del Mazda 2. Los materiales son visibles y sus acabados, como el cuero en el volante, le dan un plus destacable.

Los controles de aire acondicionado están claramente etiquetados y son fáciles de usar. A su vez, todos los modelos cuentan con una pantalla táctil de 7 pulgadas que se puede controlar con un botón giratorio detrás de la palanca de cambios.

Este gran sistema, conocido como MZD Connect, ​​también incluye una variedad de aplicaciones que se pueden usar con smartphones.

Los modelos SE y SE-L cuentan con un pequeño cuentarrevoluciones digital y un gran velocímetro central, mientras que los modelos Sport cuentan con un cuentarrevoluciones central más claro con velocímetro digital incorporado.

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