Todos estamos muy conscientes que 20 minutos de estrés pueden llegar a arruinar todo nuestro día. A uno le pueden tomar algunas horas o incluso más para calmarse nuevamente después de experimentar un breve estallido de estrés.

Durante años, Lima ha sido calificada como una de las peores ciudades del mundo para conducir, teniendo a cuatro de cada cinco conductores que han perdido los estribos mientras conducían. 

El caos generado por la mala educación vial, el transporte público informal, los colectivos y el convulsionado parque automotriz, hacen de nuestra ciudad una causa asegurada de estrés para todo aquel que quiera manejar por sus calles.

Al conducir estresado, pueden surgir emociones fuertes como la preocupación, la ira y la ansiedad y causar reacciones ilógicas que ponen a todo conductor, a sus pasajeros y a otros conductores en riesgo. 

Para evitar el estrés al conducir, aquí te dejamos algunos consejos para reducir la ansiedad al volante.

Más de una ducha hace la diferencia

Aunque resulte algo rutinario, tomar una ducha es un factor indispensable a la hora de controlar los niveles de estrés al conducir cuando manejamos hacia el trabajo e incluso cuando llegamos a casa luego de lidiar con el tráfico por la noche.

Hacerlo por la mañana nos llena de energía y nos ayuda a ponernos en marcha para que empecemos el día positivos y con vitalidad. El ducharnos nos ayuda a estar relajados y a la vez mantenernos alerta, ayudándonos a sobrellevar los factores causantes del estrés en las calles de la ciudad.

Dado que ducharse reduce los niveles de cortisol (la hormona relacionada con el estrés), hacerlo por la noche, luego de un largo viaje de vuelta a casa, nos ayuda a irnos a la cama más relajados.

Evita salir tarde de casa

No hay nada como la prisa para aumentar el estrés en la carretera, así que dedica siempre suficiente tiempo y anticipa el tráfico de la ciudad para poder contrarrestarlo. 

La presión de tener en mente el tiempo que pasa mientras estás en el tráfico, no le hace ningún favor a tu estado de ánimo, así que anticipa y chequea el tráfico antes de viajar procurando darte el doble de tiempo para llegar a tu destino.

Revisa tus rutas antes de partir y planea alternativas en caso de que se bloquee un camino por delante. Aprovecha la tecnología de Google Maps o Waze para estar siempre un paso adelante del estrés.

Recuerda que conducir no es una competencia

Hay que mostrar a otros usuarios de la carretera la misma cortesía que esperas de ellos, haciendo que esto sea parte de tu día a día.  Al hacer un esfuerzo consciente para ser un conductor considerado y no entrar en situaciones agresivas, mantendrás tus niveles de estrés al mínimo.

Si bien es cierto que la cultura del conductor limeño parece, a veces, una lucha constante, intenta respirar hondo en lugar de blandir un gesto enojado o usar la bocina. Todos en el camino tienen un lugar para estar, y al comprender eso, podrás relajarte y mantener la calma al volante.

Tómate un descanso

Ya sea que estés comprando desayuno en un local lleno o sentado en una fila de autos en medio del tráfico, el cansancio puede hacer que incluso los mejores de nosotros estén de mal humor. Si no dormiste lo suficiente antes de un largo viaje, tómate un descanso para despertarte y mantener a raya esas sensaciones de estrés.

Incluso un simple estiramiento de la pierna de cinco minutos será suficiente para aliviar la tensión y despejar la cabeza, listo para otro período en las concurridas calles de Lima.

Pon algo de música

A veces, cuando manejas con estrés, un poco de música puede ser muy útil. Se sabe que escuchar música eleva su estado de ánimo, disminuye el estrés y calma el cuerpo. Por lo tanto, enciende la radio o escucha tu lista de reproducción favorita para relajarte. Haz tu propia versión del «Carpool Karaoke» de James Corden y disfruta.

Deja tu teléfono de lado

A no ser que lo tengas para escuchar música o utilizar el sistema de rutas (Waze o Google Maps), tu teléfono no debería estar presente en tu mente para nada mientras manejas.

Incluso si no lo estás tocando, el sonido del zumbido de las notificaciones distrae lo suficiente y puede estresarte cuando deberías concentrarte en el camino. Dejar que las cosas te molesten por teléfono y discutir problemas de trabajo que tal vez no puedas resolver de inmediato es un estrés adicional que no necesitas.

Aprovecha que todos los teléfonos de hoy en día tienen un modo “automóvil” o “no molestar”, lo que te permite manejar sin estar recibiendo notificaciones mientras manejas.

Aléjate de los conductores agresivos

Algunos conductores simplemente no tienen la capacidad de estar tranquilos al volante y se encargan de liberar este estrés en forma de conducción agresiva e imprudente.

Si te encuentras uno de estos conductores estresados en el camino, debes tratar de mantener la distancia, permitiéndoles pasar sin perder la calma. Lo último que uno quiere es verse envuelto en un incidente con un conductor y es mejor no entrar en su juego.

Si te encuentras estresado, no manejes

Una de las peores cosas que puedes hacerte a ti mismo es hacer algo estresante mientras ya estás estresado. En tal caso, no sólo experimentarás estrés, sino que tu día se convertirá en una pesadilla. En otras palabras, evita conducir si ya estás estresado.

Sabemos que muchos prefieren manejar su propio auto sin tener que gastar por un taxi, pero a veces es mejor pagar un poco más por mantener una buena salud mental.

Es mucho menos probable que te estreses si tu mente no estuviese pensando en tantas otras cosas. Por ello, es importante tener rutinas que te ayuden a descansar y disfrutar del día a día para reducir tus niveles de estrés y enfrentar el tráfico de la mejor manera.