Una de las piezas más importantes son los frenos de tu auto, pero los usuarios no le prestan mucha atención y olvidan hacerle una revisión periódica.

Es primordial constatar que el sistema de frenos esté en óptimas condiciones para garantizar tu seguridad y la de tus acompañantes.

 Tipos de frenos 

En el mercado automovilístico existen diferentes tipos de frenos, siendo los más comunes los frenos de disco.

Estos cuentan con un sistema de frenado más eficaz y tiene variantes como lo son los discos de freno flotantes con pinzas fijas, discos de freno ranurados con pinzas fijas, ventilados con pinzas fijas y con pinzas flotantes (estos últimos tipos de frenos son los más usados en la actualidad).

Sin importar el tipo de freno que tengas, puede que alguna vez se calienten en exceso.

¿Por qué se calientan los frenos?

La causa principal del calentamiento de los frenos se debe a la fricción, la cual es la base de su funcionamiento.

Por otra parte, el estilo de conducción tiene mucho que ver, ya que, si es una conducción agresiva, dicha fricción va a aumentar llegando a los 600-700 grados.

Existen también otras razones o causas que pueden provocar el calentamiento de los frenos como lo son:

  1. La falta de mecanismos de freno.
  2. Una instalación mal hecha.
  3. El uso de discos de freno y pastillas que ya no están vigentes
  4. La baja calidad de los discos de frenos y pastillas.

¿Cómo evitar que se calienten los frenos?

Para evitar el desgaste prematuro de tus frenos y a su vez que se calienten, lo ideal es realizar un mantenimiento periódico para cambiar los discos de freno y pastillas cuando corresponda e instalar piezas de calidad.

Además, tomar en cuenta algunos consejos de frenado como ejecutar frenado de motor durante un descenso prolongado.

Mantenimiento preventivo de los frenos

Debes estar consciente del sistema de frenos de auto y por ello, te vamos a dar unos consejos para su mantenimiento.

  1. Procura revisar, al menos cada dos meses, que el líquido de frenos esté en un nivel óptimo.
  2. Las pastillas de frenos suelen desgastarse. Por lo tanto, es ideal que cada 15 mil kilómetros de recorrido los revises.
  3. No utilices un líquido de frenos que ya esté usado, ya que acortas la capacidad de frenado y podrías dañar el sistema de frenos.
  4. Si vibra en circunstancias de manejo normal, es una señal clara de que los discos se encuentran en mal estado y deben ser reemplazados.
  5. Ten pensado modificar el sistema de frenos de tu vehículo, lo ideal es que lo realice un profesional.

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