La faja de distribución de nuestro auto es una de las piezas clave para el buen funcionamiento del motor, pues su función principal es sincronizar el movimiento de todos los elementos para que el auto pueda marchar.

Está elaborada de un material de neumático, tan consistente como resistente, pero puede romperse. ¿Qué le sucede a mi auto si esto llegase a suceder? ¡Te contamos!

El rompimiento de la faja de distribución del vehículo se puede considerar una de las fallas más graves y costosas a las que te puedes enfrentar debido a que los daños son tales que el motor puede dejar de funcionar en el acto.

Además, se pueden ver afectados otros mecanismos del vehículo como lo son los pistones, las válvulas y muchas otras piezas importantes que están conectadas con el motor.

¿Por qué se rompe la faja de distribución?

Existen una infinidad de razones por las cuáles la faja de distribución puede romperse, pero hay 3 que suelen ser las más comunes, vamos a conocerlas a continuación:

1.- Desgaste

Esta primera razón se puede considerar la más común.

Es importante destacar que la faja de distribución no tiene un tiempo de vida determinado, ya que esto dependerá del vehículo, el modelo y el fabricante.

Te recomendamos estar al tanto de los kilómetros recorridos para anticiparte y cambiarla antes de que se rompa, así como verificar los tiempos de durabilidad que han colocado los fabricantes de tu vehículo.

2.- Conducción

Aunque no lo creas, la manera en que conduces está muy relacionada con el cuidado de nuestro auto y su garantía de vida. Si conduces a velocidad muy altas puedes ocasionar que se rompa la faja de distribución.

Lo ideal es mantener un ritmo constante sin exceder los límites.

3.- Suciedad y polvo

Cuando conduces por zonas donde la suciedad o el polvo se hacen presente o no le haces mantenimiento a tu vehículo, puedes provocar que partículas ajenas al motor se acumulen en el mismo y provoquen complicaciones.

¿Qué señales me indican que debo cambiar la faja de distribución?

Si bien es cierto que la faja de distribución puede romperse en cualquier momento, te contamos sobre las 5 señales más comunes para que identifiques cuándo es el momento de cambiarla.

1.- El kilometraje

Generalmente, no hay una cantidad determinada de kilómetros recorridos para cambiar la faja de distribución. Sin embargo, cuando estés entre los 60.000 km y 150.000 km, es ideal que vayas pensando en reemplazarla.

De igual manera, te recomendamos verificar el manual de tu vehículo para saber con exactitud el tiempo vida de la faja de distribución estipulado por el fabricante.

2.- Grietas o decoloración

Verificar el estado de la faja de distribución es importante, por ello, es ideal que cada cierto tiempo eches un vistazo para chequear si tiene grietas, desgaste o decoloración. En caso de ser así, deberás cambiarla de manera inmediata.

Recuerda que a pesar de que está fabricada con un material resistente, puede presentar un deterioro normal por el paso del tiempo.

3.- Sonidos poco comunes

Algunas veces nuestro vehículo puede empezar a emitir sonidos extraños, los cuales por nada del mundo debes ignorar.

Estos ruidos pueden ser provenientes de la transmisión del auto.

Lo cual significa que la faja de distribución puede tener una tensión inadecuada que puede provocar que se rompa en cualquier momento.

4.- Vibraciones

Si el motor de tu vehículo está encendido, pero no estás en marcha y empieza a vibrar, es muy probable que el problema venga de la faja de distribución, pues los pistones y las válvulas están realizando un esfuerzo mayor al normal.

¿Cómo prevenir el rompimiento de la faja de distribución?

El rompimiento de la faja de distribución de tu vehículo se puede evitar siempre y cuando estés atento a las garantías y límites de tiempo establecidos por el fabricante de tu vehículo.

Además, debes comprometerte a llevar a tu auto a revisiones periódicas de la mano de profesionales de la mecánica altamente capacitados como los que encuentras en nuestros talleres de servicio Autoland.

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